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Crecen las sospechas de corrupción en Hidalgotitlán: señalan omisión de la alcaldesa y protección a mando policial acusado de liberar a presunto abigeo.

Redacción

HIDALGOTITLÁN, VER.- La indignación social estalló en Hidalgotitlán luego de que pobladores acusaran directamente a la alcaldesa Floricela Antonio de dar la espalda a su propio pueblo, al negarse a intervenir en un caso que involucra el presunto robo de ganado, un delito que por años ha golpeado a productores y familias del municipio.

De acuerdo con testimonios ciudadanos, ante la falta de respuesta del gobierno local, los afectados buscaron apoyo fuera de su territorio, encontrando respaldo inmediato en las autoridades del municipio de Minatitlán, quienes actuaron de manera expedita en favor de la ciudadanía, trasladando el caso ante las instancias correspondientes.

La tensión aumentó cuando el comandante Rigoberto Jiménez realizó una declaración pública que podría abrir una grieta profunda dentro de la estructura municipal: aseguró que la liberación de la persona acusada de abigeato ocurrió por órdenes superiores, insinuando que la decisión no fue autónoma, sino parte de una cadena de mando.

Este señalamiento encendió las alarmas, pues si la liberación fue ordenada desde arriba, la pregunta inevitable es: ¿quién dio la instrucción y por qué?

Defensa institucional al policía y actitud sospechosa

En un giro que ha generado aún más controversia, una representante del gobierno municipal de Hidalgotitlán acudió a la Fiscalía para respaldar al mando policial. Sin embargo, lejos de mostrarse como una funcionaria que busca justicia para los ciudadanos afectados, su comportamiento levantó suspicacias.

Testigos aseguran que en todo momento se dirigía al comandante con evidente nerviosismo, como si temiera lo que pudiera declarar ante las autoridades. La escena fue descrita como una defensa desesperada, no del pueblo, sino del policía señalado.

La funcionaria jurídica del Ayuntamiento fue vista temerosa, angustiada y con evidente desesperación, lo que ha alimentado las dudas:
¿ocultan algo dentro del gobierno municipal?, ¿temen que se destape una red de complicidades?, ¿existe algún vínculo personal o político que explique esa preocupación?

¿El inicio de una red de corrupción?

Lo cierto es que el comandante enfrentará ahora un proceso ante la justicia, pero el caso podría no quedarse en un solo responsable. En el ambiente queda flotando una posibilidad inquietante: que el mando policial esté pagando por otros o que, presionado por las investigaciones, termine revelando quién dio la orden de liberar al acusado.

Este episodio podría convertirse en el detonante de un escándalo mayor, destapando una presunta red de corrupción en un municipio donde el abigeato ha sido un problema histórico y donde, según señalamientos ciudadanos, muchos de los involucrados podrían ser funcionarios o exfuncionarios municipales.

Mientras tanto, el pueblo exige respuestas claras:
¿Por qué la alcaldesa Floricela Antonio no respaldó a sus ciudadanos?
¿Quién ordenó realmente soltar al presunto delincuente?
¿Hasta dónde llega la protección institucional en Hidalgotitlán?

La investigación apenas comienza, pero el caso ya dejó una herida abierta en la confianza pública y podría arrastrar consigo a más nombres dentro del poder municipal.

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